LOS TIEMPOS LITURGICOS - por: Nestor German Rodriguez
LOS TIEMPOS LITURGICOS
Colección Circulos Bíblicos No. 11
PRESENTACIÒN
Muchos de nosotros que asistimos a misa y otros eventos religiosas, no conocemos los detalles sobre los Tiempos Litúrgicos, por ello hemos desarrollado este tema que seguro estamos será de mucha utilidad a la feligresía. Aparte de conocer los distintos tiempos, conoceremos otros detalles como la vestimenta y el mismo Calendario.
LOS TIEMPOS
LITÚRGICOS
Comienza por el Adviento, luego viene la Navidad, Epifanía, Primer tiempo ordinario, Cuaresma, Semana Santa, Pascua, Tiempo Pascual, Pentecostés, Segundo tiempo ordinario y termina con la fiesta de Cristo Rey.
Veamos este interesante artículo:
El año litúrgico, origen y significado
La celebración del Año Litúrgico es la vivencia de la
vida de Cristo, todas sus etapas desde su nacimiento hasta su muerte.
Por: Tere Vallés | Fuente: Catholic.net (Extracto).
Origen del Año Litúrgico
La primera fiesta que se celebró fue la del Domingo. Después, con la Pascua como única fiesta anual, se decidió festejar el nacimiento de Cristo en el solsticio de invierno. Se festeja al Dios Creador. Así, poco a poco, se fue conformando el Año litúrgico con una serie de fiestas solemnes, alegres, de reflexión o de penitencia.
El Concilio Vaticano II en la “Constitución sobre la
Liturgia” nos dice:
“La liturgia es el ejercicio del sacerdocio de
Jesucristo".
La liturgia es la acción sagrada por excelencia, ninguna oración o acción humana la puede igualar por ser obra de Cristo y de toda su Iglesia y no de una persona o un grupo. Es la fuente de donde mana toda la fuerza de la Iglesia. Es la fuente primaria y necesaria de donde deben beber todos los fieles el espíritu cristiano. La liturgia invita a hacer un compromiso transformador de la vida, realizar el Reino de Dios. La Iglesia se santifica a través de ella y debe existir en la liturgia por parte de los fieles, una participación plena, consciente y activa.
El Año litúrgico es el desarrollo de los misterios de la
vida, muerte y resurrección de Cristo y las celebraciones de los santos que nos
propone la Iglesia a lo largo del año. Es vivir y no sólo recordar la historia
de la salvación. Esto se hace a través de fiestas y celebraciones. Se celebran
y actualizan las etapas más importantes del plan de salvación. Es un camino de
fe que nos adentra y nos invita a profundizar en el misterio de la salvación.
Un camino de fe para recorrer y vivir el amor divino que nos lleva a la
salvación.
Los Tiempos litúrgicos
El Año litúrgico está formado por distintos tiempos
litúrgicos. Estos son tiempos en los que la Iglesia nos invita a reflexionar y
a vivir de acuerdo con alguno de los misterios de la vida de Cristo. Comienza el ciclo litúrgico con el Adviento, luego viene la Navidad y Epifanía, Primer tiempo ordinario,
Cuaresma, (desde el miércoles de ceniza hasta el jueves santo), Triduo Pascual jueves santo, viernes santo y sábado de gloria-vigilia),Pascua (Resurrección), Pentecostés, Segundo tiempo
ordinario y termina con la fiesta de Cristo Rey.
En cada tiempo litúrgico, el sacerdote se reviste con
casulla de diferentes colores:
Blanco significa alegría y pureza. Se utiliza en el tiempo de Navidad y de Pascua.
Verde significa esperanza. Se utiliza en el tiempo
ordinario
Morado significa luto y penitencia. Se usa en Adviento, Cuaresma
y Semana Santa
Rojo significa el fuego del Espíritu Santo y el martirio.
Se utiliza en las fiestas de los santos mártires y en Pentecostés.
El Adviento es tiempo de espera para el nacimiento de
Dios en el mundo. Es recordar a Cristo que nació en Belén y que vendrá
nuevamente como Rey al final de los tiempos. Es un tiempo de cambio y de
oración para comprometernos con Cristo y esperarlo con alegría. Es preparar el
camino hacia la Navidad. Este tiempo litúrgico consta de las cuatro semanas que
preceden al 25 de diciembre, abarcando los cuatro domingos de Adviento.
Al terminar el Adviento, comienza el Tiempo de Navidad, que va desde la Navidad o Nacimiento, que se celebra el 25 de diciembre y nos recuerda que Dios vino a este mundo para salvarnos.
La Epifanía se celebra cada 6 de enero y nos recuerda la manifestación pública de Dios a todos los hombres. Aquí concluye el Tiempo de Navidad.
El Primer tiempo ordinario es el que va de la fiesta de
la Epifanía hasta inicio de Cuaresma. En el Primer y Segundo tiempo ordinario
del Año litúrgico, no se celebra ningún aspecto concreto del misterio de
Cristo. En ambos tiempos se profundizan los distintos momentos históricos de la
vida de Cristo para adentrarnos en la historia de la Salvación.
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y se prolonga durante los cuarenta días anteriores al Triduo Pascual. Es tiempo de preparación para la Pascua o Paso del Señor. Es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Es tiempo para la conversión del corazón.
La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos y
termina con el Domingo de Resurrección. En el Triduo Pascual se recuerda y se
vive junto con Cristo su Pasión, Muerte y Resurrección.
El Domingo de Pascua es la mayor fiesta de la Iglesia, en
la que se celebra la Resurrección de Jesús. Es el triunfo definitivo del Señor
sobre la muerte y primicia de nuestra resurrección.
El Tiempo de Pascua es tiempo de paz, alegría y
esperanza. Dura cincuenta días, desde el Domingo de Resurrección hasta
Pentecostés, que es la celebración de la venida del Espíritu Santo sobre los
apóstoles. En esta fiesta se trata de abrir el corazón a los dones del Espíritu
Santo.
Después de Pentecostés sigue el Segundo tiempo ordinario
del año litúrgico que termina con la fiesta de Cristo Rey.
El eje del Año litúrgico es la Pascua. Los tiempos
fuertes son el Adviento y la Cuaresma.
Durante el Adviento, Navidad y Epifanía se revive la
espera gozosa del Mesías en la Encarnación. Hay una preparación para la venida
del Señor al final de los tiempos: “Vino, viene y volverá”.
En la Cuaresma, se revive la marcha de Israel por el
desierto y la subida de Jesús a Jerusalén. Se vive el misterio de la Muerte y
Resurrección de Cristo: “Conversión y meditación de la palabra de Dios”.
En el Tiempo Pascual se vive la Pascua, Ascensión y
Pentecostés en 50 días. Se celebra el gran domingo: “Ha muerto, vive, ¡Ven
Señor Jesús!
En los tiempos ordinarios, la Iglesia sigue construyendo el Reino de Cristo movida por el Espíritu y alimentada por la Palabra: “El Espíritu hace de la Iglesia el cuerpo de Cristo, hoy”.
La Iglesia fija su Año litúrgico a partir de la luna
llena que se presenta entre el mes de marzo o de abril. Por lo tanto, cuando
Jesús celebró la Última Cena con sus discípulos, respetando la tradición judía
de celebrar la pascua - el paso del pueblo escogido a través del Mar Rojo hacia
la tierra prometida - debía de haber sido una noche de luna llena. Hecho que se
repite cada Jueves Santo.
La Iglesia marca esa fecha como el centro del Año
litúrgico y las demás fiestas que se relacionan con esta fecha cambian de día
de celebración una o dos semanas.
Las fiestas que cambian año con año, son las siguientes:
· Miércoles de Ceniza
· Semana Santa
· La Ascensión del Señor
· Pentecostés
· Fiesta de Cristo Rey
Ahora, hay fiestas litúrgicas que nunca cambian de fecha,
como por ejemplo:
· Navidad
· Epifanía
· Candelaria
· Fiesta de San Pedro y San Pablo
· La Asunción de la Virgen
· Fiesta de todos los santos
Agregado:
EL CALENDARIO LITURGICO
Es importante saber lo siguiente:
El año litúrgico cristiano pasa por tres ciclos, también llamados años A, B y C.
Cada ciclo tiene su propia secuencia de lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento en la liturgia de la Iglesia, de modo que la distribución de textos bíblicos a lo largo de tres años brinda a los fieles una visión integral de toda la historia de la salvación.
Con este fin, el rito romano organiza las lecturas bíblicas de la celebración eucarística que se completarán cada tres años:
En el año «A», la lectura
principal (Evangelio) sigue el Evangelio de San Mateo;
En el año «B», el Evangelio de
San Marcos;
En el año «C», el Evangelio de San Lucas.
¿Y el Evangelio de San Juan? Está
reservado para ocasiones especiales, especialmente fiestas grandes y
solemnidades, con énfasis en la Semana Santa.
Hay que adicional la Fiesta de la Divina Misericordia que se celebra el primer domingo después de la Resurrección.
Esperemos que este escrito haya sido de provecho!!








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